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dijous, 30 de juny del 2016

TEORÍA DE MARC FABER

Curiosa teoría económica que se ha anunciado en Estados Unidos. El tipo se llama Marc Faber. Es analista de inversiones y empresario.

En junio de 2008, cuando el Gobierno Bush estudiaba lanzar un proyecto de ayuda a la economía americana, Marc Faber escribía en su boletín mensual un comentario con mucho humor:

"El Gobierno Federal está  estudiando conceder a cada uno de nosotros una suma de 600,00 $.
Si gastamos ese dinero en Walt-Mart, ese dinero va para a China.
Si gastamos el dinero en gasolina, va para los  árabes.
Si compramos un ordenador, el dinero va para la  India.
Si compramos frutas, irá para México, Honduras o Guatemala.
Si compramos un buen coche, el dinero irá para  Alemania o Japón.
Si compramos tonterías, se va para Taiwan, y ningún centavo de ese dinero
ayudará a la economía  americana.
El único medio de mantener ese dinero en USA es  gastándolo con putas o cervezas, considerando que son los únicos bienes todavía producidos aquí. Yo, estoy haciendo mi parte..."



Respuesta de un economista  ESPAÑOL igualmente de buen humor:


"Estimado Marc:

Realmente la situación de los Norteamericanos es cada vez peor. Y lamento informarle  que la Budweiser fué recientemente comprada por la brasileira AmBev. Por lo tanto, le quedan solamente las putas.

Ahora, si ellas (las putas), decidieran mandar su dinero a sus hijos, el  mismo vendría directamente hacia CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE  MADRID, donde existe la mayor concentración de hijos de puta del mundo".
Se  feliz

divendres, 3 de juny del 2016

El pino que quería crecer

Pinto era un pino de Oregón que, desde pequeño, soñaba con ser grande. Su especie llegaba a alcanzar los sesenta metros.
Le habían dicho que la vista desde las grandes alturas era maravillosa. Sus amigos le mostraban distintas bellezas naturales, pequeñas plantas, flores, insectos, grandes animales y hasta personas, pero no les prestaba atención; iba creciendo y siempre sucedía lo mismo, lo único que le interesaba era lograr una gran altura.
Al llegar a la estatura deseada, confirmó que el panorama desde tan alto era espectacular. En las conversaciones con sus amigos, escuchaba cosas muy extrañas para él, hablaban de chicos jugando a la pelota, de perros que corrían, de abejas que se posaban sobre las flores, y cantidades de comentarios sobre seres que no llegaba a distinguir desde allá arriba.
Pero ya no pudo bajar para conocerlos, se los había perdido mientras esperaba llegar bien alto. El futuro es para soñar; el presente, para disfrutar.