Pàgines

dilluns, 28 de febrer del 2011

NECESITO VELOCIDAD!


Excelente artículo de Arturo Quirantes. El gobierno nos toma el pelo en cada palabra que dice, pero la culpa es de sus patronos....todo nosotros.
vía Amazings.es
de Arturo Quirantes el 28/02/11



Mucha gente está descontenta estos días a tenor de la reducción en la velocidad máxima en autovías y autopistas.  A qué negarlo, pisamos fuerte el acelerador, y nos encanta.  No importa lo que nos diga el señor Rubalcaba, para sentirnos bien en la carretera necesitamos velocidad.  No tanta como la que obtenía Tom Cruise cuando se entrenaba en la academia Top Gun, pero qué le vamos a hacer.  También necesita velocidad Fernando Alonso en el circuito, un velocista para batir el récord de los 100 metros lisos, e incluso Rafa Nadal para machacar a Federer con sus saques. En el caso de las carreras que aparecen en películas tipo Fast and Furious, los protagonistas echan mano de todo tipo de trucos: vehículos con líneas aerodinámicas, motores de gran cilindrada, óxido nitroso.  El objetivo es alcanzar la máxima velocidad, y en consecuencia llegar el primero a la meta, ganar el premio y llevarse a la chica.
Esto resulta necesario porque en la Tierra hemos de vencer un enemigo engorroso: el rozamiento.  Cualquier fuerza, por pequeña que fuese, permitiría a un objeto alcanzar cualquier velocidad.  Dame una pista sin rozamiento sin más rozamiento que el necesario para que agarren las ruedas [Gracias, Dodo], e incluso un Seat 600 alcanzará los 300 km/h (con permiso de la Guardia Civil).  Las naves más veloces que tenemos, las sondas espaciales Voyager y Pioneer, ya han abandonado el Sistema Solar.  Y, puesto que no hay prácticamente nada que las frene, tarde o temprano saldrán incluso de nuestra Galaxia.   Pero pongamos nuestro coche en punto muerto, y pronto se acabará deteniendo.  Eso es debido al rozamiento.
De hecho, la necesidad de mantener el pedal del acelerador pisado (y, por tanto, consumiendo combustible) se debe a que el motor debe luchar contra dos fuerzas que tienden a frenar el vehículo.  La primera es lafuerza de rozamientoentre las ruedas y el asfalto.  Esa es una fuerza que no podemos reducir.  Corrijo: que no nos interesa reducir.  Es la fuerza que nos mantiene pegados a la carretera, la que nos permite girar y maniobrar.  Cuando nos encontramos una región con poca fuerza de rozamiento, como una carretera helada, el coche se convierte en una piedra ingobernable.
La segunda fuerza de rozamiento se debe a la fricción aerodinámica.  Al avanzar, tenemos que ir apartando aire, y eso requiere energía.  Esa fuerza de fricción con el aire puede reducirse haciendo el vehículo más “aerodinámico”, esto es, con líneas curvas que penetren mejor en el aire.  Cualquier coche de hoy día tiene el morro afilado, la carrocería curva, el parabrisas inclinado, todo eso calculado en ordenadores y probado en túneles de viento para que el aire estorbe lo menos posible a su paso.
A pesar de eso, a altas velocidades es la fuerza aerodinámica la que provoca mayores problemas.  El motivo es que el rozamiento con el suelo es más o menos independientes de la velocidad.  Sin embargo, la aerodinámica es proporcional al cuadrado de la velocidad.  Un coche a 140 km/h consumirá cuatro veces más, por kilómetro recorrido, que uno que circule a 70 km/h.
Es con este trasfondo físico como podemos evaluar la reciente decisión del Gobierno de limitar la velocidad máxima en autovías y autopistas de los actuales 120 km/h a 110 km/h.  Según los
cálculos iniciales del Gobierno




, el ahorro será de un 15% para vehículos de gasolina y un 11% para los de gasóleo.
Si suponemos en primera aproximación que el consumo en litros/100 km es proporcional a la fuerza de rozamiento, y que esta es sobre todo la de tipo aerodinámico (la de rozamiento es proporcionalmente menor a altas velocidades), resultaría que una disminución del 9% en la velocidad máxima (de 120 a 110 km/h) implicaría una reducción en el consumo de aproximadamente el 16%.  Una cifra nada desdeñable, máxime si tenemos en cuenta que buena parte de la factura del petróleo en España se va en llenar los depósitos de nuestros vehículos.
Este modelo simplificado tiene algunos inconvenientes.
En primer lugar, presupone que el consumo de combustible que hace el vehículo es directamente proporcional a la velocidad al cuadrado, y eso no es cierto si tenemos que efectuar cambios de marcha.  Uno de los problemas en la propuesta de limitar la velocidad en ciertas carreteras catalanas de 100 a 80 km/h es que, en lugar de tener vehículos con la quinta marcha circulando a 100, los tendremos a 80 circulando a cuarta.
Problemas parecidos pueden darse en los centros urbanos, donde muchos ayuntamientos están reduciendo la velocidad máxima de 50 a 30 km/h. El cambio de marcha hará que el consumo de energía no disminuya tanto como los cálculos iniciales pudieran darnos a entender, y puede incluso aumentar en determinadas circunstancias.
Pero, puesto que pocos vehículos pueden ir a 110 km/h en cuarta, se supone que este factor no será relevante.  Es ese el motivo por el que el Gobierno reduce solamente el límite de velocidad en las vías más rápidas.  Ahora bien, esta medida solamente permitirá ahorrar combustible a los vehículos que antes podían circular a 120 km/h.  Los que, por su construcción o por restricciones legales, no podían llegar a 110 km/h (camiones, autobuses, furgonetas) no podrán beneficiarse de esta medida.  Así que reducir en un 15% el consumo de un turismo no conlleva reducir en la misma cantidad el consumo global.   Tendríamos que dejar fuera de la ecuación a los vehículos pesados, que superan el 10% en kilómetros recorridos en España.
Un segundo problema, que muchos antes que yo ya han apuntado
, es que, sencillamente, los vehículos capaces de circular a 120 km/h no siempre lo hacen.  En vías lentas y urbanas, !seguro que no!  Solamente lo podrán hacer cuando se encuentren en autovía o autopista, y eso suponiendo que no nos caiga encima uno de esos embotellamientos de tráfico descomunales (yo, ayer mismo).  Según el Anuario Estadístico 2009 del Ministerio de Fomento, casi la mitad de los vehículos que circulan en autovías lo hacen a menos de 100 km/h; el 15% superan los límites de velocidad actuales de 120 km/h; y un 35% conduce entre 100 y 120 km/h.  Si suponemos (a falta de otros datos) que la mitad de ese 35% conduce entre 110 y 120 km/h, serán esos conductores los que tendrán que pisar el acelerador algo menos.
En ese caso, un ahorro del 16% de combustible para el 17.5% de los conductores de vehículos ligeros, que son a su vez un 90% del total, nos daría un ahorro promedio del 2.5%, bastante lejos del 11-15% del inicialmente calculado.  Esa cifra presupone que los vehículos ligeros consumen la misma cantidad de litros/100km que los pesados, lo que hace que nuestra cifra pueda bailar arriba o abajo.  Digamos que podríamos ahorrar en torno a un 2-3%
Resulta interesante resaltar que unas recientes matizaciones del Ministro de Industria, Miguel Sebastián, confirman mis datos.  En el programa Herrera en la Onda, el Ministro matizó que el ahorro del 15% (16% según mis cálculos) solamente se produciría en el caso de que el conductor condujese a 110 km/h de modo constante.  Sus nuevas cifras de ahorro global son del 3%.  Muy similares a las que hemos obtenido aquí con cálculos sencillos.
Queda ahora el problema de determinar si un ahorro promedio del 3% es suficiente como para justificar el cambio en nuestros límites de velocidad de autovías y autopistas.  Ahorro del que, me temo, tendremos que descontar las multas con los nuevos límites.  Por si acaso, no corran, que tampoco hay tanta prisa.

dimecres, 16 de febrer del 2011

ESPECTACULAR GALERÍA FOTOGRÁFICA


Siempre he querido hacer fotos como estas. No es la cámara, es el fotógrafo.


Muchas veces tiene su peligro conseguir buenas fotos de animales, pero cuando se consigue, se pueden conseguir imágenes espectaculares. Pra muestra un botón: una galeria de fotos impactantes.

















dimecres, 24 de novembre del 2010

EL EXTRAÑO CASO DEL ASESINO QUE LEÍA LIBROS DE FÍSICA NUCLEAR


Extraordinaria explicación de un crimen casi perfecto.
de Ondasolitaria el 24/11/10

Pronunciar palabras como radiación o radiactividad infunde terror en la mayoría de las personas con una escasa preparación científica. El miedo cerval ante lo desconocido, ante la amenaza invisible que nos puede llegar a afectar sin que seamos plenamente conscientes de ella, se encuentra arraigado en lo más profundo de nuestras emociones humanas. Imágenes como las de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial o las de  accidentes en centrales nucleares  como
forman parte de la iconografía asociada para siempre a la energía nuclear.
De hecho, en los últimos 15 años, la
ha confirmado más de1100 incidentes relacionados con el tráfico ilícito de materiales radiactivos. De ellos, casi 300 tenían que ver con la posesión no autorizada y/o estaban dedicados a actividades criminales, de una u otra forma.


Se cumple estos días el cuarto aniversario de la muerte de Alexandr Litvinenko
, el exagente ruso que saltó a las páginas de todos los grandes diarios en noviembre de 2006. Litvinenko había nacido en la ciudad rusa de Voronezh 43 años atrás. Su trabajo estaba relacionado con la investigación del crimen organizado, con la mafia rusa. No cabe duda, a la vista de lo que posteriormente le sucedería, que se granjeó a buen seguro no pocos enemigos.
Se piensa que Litvinenko estaba relacionado con la muerte de la periodista
, asesinada en octubre de 2006. Politkóvskaya era conocida por sus críticas con la postura del Kremlin en relación con la guerra en Chechnya.
Perseguido en su país de origen por sus opiniones y declaraciones contra agentes del FSB (Federal Security Service) en relación con su presunta implicación en el entrenamiento del número 2 de Al-Qaeda, Ayman Al-Zawahiri durante los años previos a los ataques del 11-S y también por la publicación de un polémico libro, acabaría solicitando asilo político en el reino Unido en el año 2000.
El 1 de noviembre de 2006, Alexandr Litvinenko se reunió en el Pine Bar del hotel Millennium, en Londres, con varias personas. Pidió un té, acercó la taza a sus labios y sorbió un trago, solamente uno. Acababa de firmar su sentencia de muerte. A partir de aquel mismo momento, experimentaría una agonía que se prolongaría durante tres interminables semanas. Falleció en un hospital londinense el 23 de noviembre de 2006.
A los 14 días de su ingreso, los médicos que le atendían aún estaban convencidos de que sufría los efectos de un extraño virus estomacal. Se barajaron varias hipótesis. Entre ellas, la de que se trataba de un envenenamiento con
. El isótopo 201 del talio, administrado en grandes cantidades, resulta tóxico, incluso en su estado no radiactivo (es empleado en medicina como trazador radiactivo en el estudio del miocardio). Unas pocas horas previas al fallecimiento de Litvinenko, una radiografía reveló la presencia de tres objetos con forma circular en su estómago. Probablemente se trataba de cápsulas de “azul de Prusia
“, el tratamiento que se le había administrado contra el envenenamiento por talio. Los médicos le habían dado un 50% de posibilidades de sobrevivir al cabo de 3-4 semanas después del envenenamiento.
Tras su muerte y posterior autopsia se reveló que la sustancia asesina era casi con total probabilidad el isótopo 210 del
, uno de los elementos radiactivos descubiertos por Pierre y Marie Curie. La investigación policial halló rastros de polonio-210 en la casa de Litvinenko, en Muswell Hill; también en el hotel Millennium de Grosvenor Square donde había ingerido el veneno en la taza de té y en un restaurante de sushi en el que se había reunido con el controvertido abogado italiano Mario Scaramella
.

Imagen | Fuente

Derek Conlon, el pianista del bar donde fue envenenado Litvinenko, bebió de la misma taza tan sólo una hora más tarde. Incluso después de pasar por el lavavajillas, la taza contenía restos suficientes de polonio-210 como para que Conlon recibiera la tercera dosis más importante de todas los individuos que fueron expuestos, hasta 1500, y de los cuales 17 resultaron contaminados. Fueron necesarias más de 400 personas para seguir el rastro dejado por la sustancia radiactiva que terminaría acabando con la vida de Alexandr Litvinenko.
La
es el fenómeno por el que los núcleos atómicos se desintegran, emitiendo otras partículas o simplemente radiación. Si estas emisiones tienen la energía suficiente como para extraer los electrones de los átomos con los que se encuentren en su camino, entonces reciben el nombre deradiaciones ionizantes
. Aunque existen varias clases diferentes de radiaciones ionizantes, las tres más comunes reciben el nombre de partículas alfa
. La primera consiste en núcleos atómicos del elemento helio (formados por dos protones y dos neutrones), la segunda corresponde a electrones ( o sus antipartículas, los positrones) propiamente dichos y la tercera son fotones de alta frecuencia (mayor que la correspondiente a los rayos X). Distintos núcleos de elementos radiactivos emiten distintas clases de radiaciones ionizantes.
En concreto, el polonio-210 (el 210 hace alusión al número total de protones y neutrones presentes en el núcleo atómico) es un emisor de partículas alfa (aunque también puede emitir débilmente radiación gamma). Se puede encontrar polonio-210 en el humo de los cigarrillos, en el agua potable y en los alimentos (tranquilos, únicamente en cantidades ínfimas), así como subproducto de la desintegración del
gaseoso.
Todas las radiaciones ionizantes pueden caracterizarse por su poder característico de penetración. Así, las partículas alfa son tan pesadas que tan sólo son capaces de atravesar a duras penas una hoja de papel antes de ser detenidas. Los electrones de los rayos beta, al ser mucho más ligeros, pueden atravesar el papel, pero son detenidos por una fina lámina de metal. En cambio, la radiación gamma no tiene muchas dificultades para atravesar varios centímetros de hormigón.

Imagen | Fuente

¿Qué consecuencias tienen las afirmaciones del párrafo anterior con respecto al veneno que le fue suministrado a Litvinenko? Pues sencillamente que, al igual que todos los demás emisores de partículas alfa, el polonio-210 se muestra prácticamente inofensivo para un cuerpo humano cuando éste es expuesto a una fuente radiactiva externa, siendo la propia piel la que hace de barrera infranqueable.
Por el contrario, los efectos resultan aterradores cuando el polonio es ingerido o inhalado y opera desde el interior del cuerpo humano, donde puede afectar de forma indiscriminada a las células de órganos vitales como los pulmones, hígado o riñones y también a la sangre o la médula ósea. No menos decisivo, en lo que respecta a los potenciales daños provocados por la ingestión o inhalación, resulta el estado químico (en forma de nitrato, por ejemplo) o físico (el tamaño concreto de las partículas), ya que dependiendo del mismo la sustancia puede ser exhalada (en caso de que dichas partículas sean relativamente grandes) o puede terminar en los pulmones, incorporándose así al torrente sanguíneo (cuando, por contra, el tamaño es suficientemente pequeño).
En el caso de Alexandr Litvinenko, nunca llegó a averiguarse la cantidad exacta de polonio-210 que le fue administrada, aunque como veremos dentro de un momento este factor no se torna decisivo en absoluto. Lo que sí hay que tener en cuenta es que las partículas alfa tienen la capacidad de poder resultar, cuando se trata de pequeñas dosis, hasta 20 veces más dañinas que otras radiaciones ionizantes, como los rayos beta, los X o los gamma. En cambio, a dosis  elevadas, el daño es similar.
Una forma de evaluar el perjuicio o daño causado al cuerpo de una persona por la radiactividad de un núclido consiste en cuantificar la dosis recibida y expresarla en una unidad denominada “rem“. Una dosis de 100 rem (también llamada 1 Gy, de la palabra inglesa Gray) no tiene prácticamente efectos sobre el organismo y suele pasar desapercibida. A partir de 200 rem (2 Gy) la persona caerá enferma casi con total seguridad. Esta dolencia recibe el nombre de radiotoxemia o envenenamiento por radiación. Suele ir acompañada de náuseas, vómitos, diarreas, caída del pelo, etc.
Cuando la dosis supera los 300-400 rem (3-4 Gy) la probabilidad de que acabe en muerte del sujeto alcanza el 50% (esta cantidad recibe el nombre de LD50). Aunque todo esto parece sencillo, la verdad es que no resulta tan evidente. En efecto, las dosis anteriores dependen de la forma en que sean adquiridas. Así, únicamente son válidos los valores proporcionados cuando se reciben en una única dosis. Sin embargo, un individuo puede soportar dosis de hasta 80 Gy (8000 rem) siempre que se administren éstas de forma gradual, a lo largo de varios días. Por ejemplo, en radioterapia pueden llegar a exponerse a los enfermos a dosis diarias de 1-2 Gy durante semanas.
Algunos parámetros básicos útiles a la hora de caracterizar la naturaleza radiactiva de una sustancia son la actividad, que representa el número de desintegraciones por unidad de tiempo (la velocidad a la que se desintegran los núcleos) y cuyo valor se expresa en una unidad denominada “becquerel” (en honor de Henri Becquerel, el descubridor de la radiactividad).
Un becquerel (abreviado Bq) equivale a una desintegración por segundo. La actividad específica es la actividad por unidad de masa y mide lo activa que es una determinada cantidad de sustancia radiactiva. Finalmente, la
de la sustancia es el tiempo que tarda ésta en desintegrarse hasta reducir el número de sus átomos a la mitad.
En cada desintegración de un átomo de polonio-210 se produce una partícula alfa, al mismo tiempo que el núcleo transmuta en otro de plomo-206. Un solo gramo de polonio-210 emite 167 billones de partículas alfa cada segundo. Su semivida es de 138 días (algo menos de 5 meses). Como todo proceso estadístico, la radiactividad se verá reducida a la mitad al cabo de este tiempo (una semivida); al cabo de dos semividas se habrá reducido a la cuarta parte y así, sucesivamente. Después de cinco semividas tan sólo restará algo más del 3% de la cantidad original. En unos dos años la muestra será prácticamente inactiva e inocua.
Cada partícula alfa que sale despedida de un núcleo de polonio-210 lleva consigo una energía de 5,4 MeV (unas 0,86 billonésimas de joule, la unidad de energía en el SI de unidades). Como una dosis radiactiva de tan sólo 1 Gy equivale a la absorción de 1 joule por cada kilogramo de peso de la persona, esto quiere decir que un hombre de 70 kg expuesto a 10 Gy, una dosis suficiente para que dicha persona comience a experimentar efectos gastrointestinales y trastornos en su médula ósea del todo similares a los experimentados por Alexandr Litvinenko, estará sufriendo el impacto de nada menos que 810 billones de partículas alfa.
Teniendo en cuenta que Litvinenko permaneció vivo tres semanas con el polonio-210 activo en el interior de su cuerpo, debió de estar sometido a una actividad de casi 470 millones de becquerels. Esta cantidad puede verse reducida si se tiene en consideración lo afirmado anteriormente y es que las partículas alfa pueden mostrarse entre 1 y 20 veces más dañinas que el resto de las radiaciones ionizantes.
Tomando un factor 4 como estimación sensata, la actividad de la muestra ingerida por el exagente del FSB ruso pudo haber sido de unos 118 millones de becquerels (118 MBq). Considerando la masa del núcleo del polonio-210, semejante actividad equivale a unos escasísimos 0,7 microgramos. En un solo grano de azúcar cabrían casi un millar de dosis como la anterior.

Imagen | Fuente

Ahora se comprende perfectamente por qué el asesino de Litvinenko escogió una sustancia como el polonio-210. Resultaba muy fácil de camuflar, ya que con un simple envoltorio de papel bastaría para que la radiación alfa no alcanzase a la persona que lo transportara. Posee una semivida intermedia, ni demasiado larga como para que la actividad no fuese suficientemente alta como para causar una muerte relativamente rápida, ni demasiado corta como para que el sicario hubiese podido verse apurado ante el posible agotamiento de la fuente radiactiva. Los 138 días de la semivida del polonio-210 resultan más que suficientes para que, una vez adquirido el veneno, aún se mantuviese con una actividad elevada en el momento de ser administrado a la víctima.
Hasta los asesinos demuestran, en ocasiones, conocimientos de física nuclear. Piénsalo dos veces antes de tomarte una taza de tu infusión favorita…
Fuentes:
David R. Lapp. Teaching Nuclear Radiation and the Poisoning of Alexander Litvinenko. The Physics Teacher, vol. 46, March 2008, 160-161.
Richard A. Muller. Física para futuros presidentes. Antoni Bosch, editor. 2009.



dilluns, 15 de novembre del 2010

REINCORPORACIÓ


Ja fa molt de temps que no dic res en aquest blog. Mandra i falta de temps. Poques coses a dir o potser massa. El cas és que passaré a comentar notícies o esdeveniments trets d'altres llocs i que m'ha cridat l'atenció.

dimecres, 7 de novembre del 2007

LES AMBULÀNCIES I LES SIRENES


Heu pensat en el soroll que fan les ambulàncies quan circulen per la ciutat? Sigui l'hora que sigui! Són un autèntic escàndol i no tenen escrúpols en molestar a la resta de la gent.
Després de 30 anys de servei com a metge, dels qual n'hi ha de 26 als serveis d'urgències hospitalaris puc ben dir que la gran majoria dels malalts que porten les ambulàncies no tenen una urgència de tal magnitud que no pugui esperar el temps del viatge de casa a l'hospital. De fet, per sort o per desgràcia, quan arriben a l'hospital, s'esperen. Això sí, després d'una primera valoració clínica.
El motiu del soroll és, evidentment, demanar pas i poder arribar abans. Potser abans, quan anaven un conductor i un sanitari que em prou feines havia fet un curset de socorrisme, tenia algun sentit. Però ara se suposa que les ambulàncies estan més o menys medicalitzades i que porten personal facultatiu. Així, doncs, perquè cal córrer?
Qualsevol que hi entengui una mica i amb dos dits de front us dirà que si el malalt que es porta a dins és posa molt greu el que cal fer és parar l'ambulància i treballar-hi. Cal parar l'ambulància per que no hi ha ningú capaç de treballar amb sotrecs i sorolls.
Us poso una enquesta per què opineu sobre el tema:
-----------------------------------------------------------------------------------
¿Habéis pensado en el ruido que hacen las ambulancias cuando circulan por la ciudad? ¡Sea la hora que sea! Son un auténtico escándalo y no tienen escrúpulos en molestar al resto de la gente.
Después de 30 años de servicio como médico, de los qual hay 26 en los servicios de urgencias hospitalarios puedo decir que la gran mayoría de los enfermos que llevan las ambulancias no tienen una urgencia de tal magnitud que no pueda esperar el tiempo del viaje de casa al hospital. De hecho, por suerte o por desgracia, cuando llegan al hospital, se esperan. Eso sí, después de una primera valoración clínica.
El motivo del ruido es, evidentemente, pedir paso y poder llegar antes. Quizás antes, cuando iban un conductor y un sanitario que a duras penas había hecho un cursillo de socorrismo, tenía algún sentido. Pero ahora se supone que las ambulancias están más o menos medicalizadas y que llevan personal facultativo. ¿Así, pues, porque hay que correr?
Cualquiera que entienda un poco y con dos dedos de frente os dirá que si el enfermo que se lleva dentro se pone muy grave lo que hay que hacer es parar la ambulancia y trabajar. Hay que parar la ambulancia porque no hay nadie capaz de trabajar con baches y ruidos.
Os pongo una encuesta por qué opináis sobre el tema:

dijous, 25 d’octubre del 2007

LA AGRESSIÓ AL TREN DE RODALIES I LA CÀMARA


Sense entrar a jutjar. Només un comentari.
Fa pocs dies hem pogut veure per tot arreu les imatges de la "presunta" agressió a una "menor" equatoriana a un tren de rodalies de Barcelona. Sembla que la noia no va anar a cap centre d'assistència mèdica per revisar les ferides (que no a denunciar). Però, vaja! tot va quedar gravat i algú ho va posar en circulació.
Sembla que pel fet de la difusió de les imatges o a instàncies de part la Guàrdia Civil va detenir a l’agressor –sempre “presunto”-. Però ningú no va demanar presó preventiva per què no hi havia “parte de lesiones”.
És cert que si el forense qualifica les lesions de primera assistència facultativa és diferent a si les qualifica de tractament mèdic o quirúrgic. En aquest segon cas es pot aplicar un delicte de lesions i en el primer només un a falta de lesions.
El problema ve quan ningú és incapaç de veure altres tipus d’alteracions de l’ordre social diferents a les lesions (que potser siguin el menys importants en aquest cas, pel que sembla).
El problema ve, també, quan la fiscalia diu que “no tenia coneixement de que fos una menor”. Cert és que la justícia no ha de fer cas dels rumors o comentaris no provats per jutjar, però la saviesa popular diu que “cuando el rio suena, agua lleva” i la fiscalia te el dret i el deure d’investigar si hi ha foc en veure el fum. És clar que és més còmode esperar al despatx que “formalment” li diguin que es tractava d’una menor.
El problema ve quan els ulls de les càmeres detecten els que veuen i algú ho publica, per què, desenganyem-nos, si no s’hagués publicat, tot s’hagués oblidat abans de pensar-hi. I si no us ho creieu...quantes vegades ha passat quelcom de similar, sense que es fes públic, i no ha passat res.
El problema ve quan després de posar tots els segells i firmes a la sol·licitud de detenció per part de la fiscalia aquesta arriba 45 minuts fora de l’hora d’oficina...i cal espera fins demà. Quan jo era forense m’havien dit que la meva autoritat venia delegada pel jutge i que per tant només la podia utilitzar en aquestes delegacions, però que el jutge ho era les 24 hores del dia. S’entén que les persones han de descansar però per això estan el jutjat en funcions de guàrdia.
Mireu! Les equacions són la manifestació matemàtica de que un resultat ho és en funció de la participació causal de moltes variables. En aquest cas el resultat és que l’actuació judicial –ràpida o lenta- està en funció de:
Les lesions
El que sigui una menor
El que sigui immigrant
El que sigui una dona
El que estigui gravat en vídeo
El que s’hagi publicat
El que tingui mala prensa
L’opinió pública desfavorable
El preu polític
Etc...
De tots aquest, ¿Quin és el més important? Els primers lamentablement segur que no.
El video i més comentaris.
-------------------------------------------------------------------------------------------
Sin entrar a juzgar. Sólo un comentario.
Hace pocos días hemos podido ver por todas partes las imágenes de la "presunta" agresión a una "menor" ecuatoriana en un tren de cercanías de Barcelona. Parece que la chica no fue a ningún centro de asistencia médica para revisar las heridas (que no a denunciar). Sin embargo todo quedó grabado y alguien lo puso en circulación.
Parece que por el hecho de la difusión de las imágenes o a instancias de parte la Guardia Civil detuvo al agresor -siempre "presunto"-. Pero nadie pidió prisión preventiva porque no había "parte de lesiones".
Es cierto que si el forense califica las lesiones de primera asistencia facultativa es diferente a si las califica de tratamiento médico o quirúrgico. En este segundo caso se puede aplicar un delito de lesiones y en el primero sólo una falta de lesiones. El problema viene cuando nadie es incapaz de ver otros tipos de alteraciones del orden social diferentes a las lesiones (que quizás sean el menos importantes en este caso, por lo visto). El problema viene, también, cuando la fiscalía dice que "no tenía conocimiento de que fuera una menor". Cierto es que la justicia no tiene que hacer caso de los rumores o comentarios no probados para juzgar, pero la sabiduría popular dice que "cuando el rio suena, agua lleva" y la fiscalía tiene el derecho y el deber de investigar si hay fuego al ver el humo. Claro está que es más cómodo esperar en el despacho que "formalmente" le digan que se trataba de una menor.
El problema viene cuando los ojos de las cámaras detectan los que ven y alguien lo publica, por qué, desengañémonos, si no se hubiera publicado, todo se hubiera olvidado antes de pensar. Y si no os lo creéis... cuántas veces ha pasado algo de similar, sin que se hiciera público, y no ha pasado nada. El problema viene cuando después de poner todos los sellos y firmas en la solicitud de detención por parte de la fiscalía ésta llega 45 minutos fuera de la hora de oficina... y a esperar hasta mañana. Cuando yo era forense me habían dicho que mi autoridad venía delegada por el juez y que por lo tanto sólo la podía utilizar en estas delegaciones, pero que el juez lo era las 24 horas del día. Se entiende que las personas tienen que descansar pero para eso está el juzgado en funciones de guardia.
¡Mirad! Las ecuaciones son la manifestación matemática de que un resultado lo es en función de la participación causal de muchas variables. En este caso el resultado es que la actuación judicial -rápida o lenta- está en función de:
Las lesiones
Que se trate de una menor
Que sea inmigrante
Que sea una mujer
Que esté grabado en vídeo
Que se haya publicado
Que el asunto tenga mala prensa
La opinión pública desfavorable
El precio político
Etc ...
De todos éstos , ¿Cuál es lo más importante? Los primeros lamentablemente seguro que no.

dimarts, 2 d’octubre del 2007

EL COST DELS SERVEIS QUE JA S'HAN PAGAT


Sembla ser que RENFE, a força del mal servei de rodalies que dóna a l'àrea metropolitana de Barcelona, presta un nou servei d'avís d'incidències per SMS. Avui se'n fan veus als mitjans de comunicació. A d'altres fonts al marge de la citada es comenta que el preu de cada missatge és de 0,15€.
O sia que el bitllet només val pel transport: no dóna dret a estar informat.
He pensat que es podria fer el mateix a les institucions sanitàries. Si els malalts o familiar volen ser informats del curs de la malaltia els enviarem un correu electrònic (per SMS seria molt car) amb les explicacions que calguin. Això, sí, primer caldria ingressar una certa quantitat de calés!!!! Al cap hi a la fi si la política ètica de RENFE és correcta i està beneïda per qui tingui autoritat per fer-ho és que deu ser bona...per tothom, és clar.
O és que això de l'Ètica depèn, com tantes coses, de qui mana?
-------------------------------------------------------------------------------------------
Parece ser que RENFE, a fuerza del mal servicio de cercanías que da en el área metropolitana de Barcelona, presta un nuevo servicio de aviso de incidencias por SMS. Hoy se hacen eco los medios de comunicación. En otras fuentes al margen de la citada se comenta que el precio de cada mensaje es de 0,15€. O sea que el billete sólo vale para el transporte: no da derecho a estar informado.
He pensado que se podría hacer lo mismo en las instituciones sanitarias. Si los enfermos o familiares quieren estar informados del curso de la enfermedad les enviaremos un correo electrónico (por SMS sería muy caro) con las explicaciones que hagan falta. Eso, sí, primero habría que ingresar una cierta cantidad de pasta!!!! Al fin y al cabo si la política ética de RENFE es correcta y está bendecida por quien tenga autoridad para hacerlo es que debe ser buena... para todo el mundo, claro está.
¿O es que eso de la Ética depende, como tantas cosas, de quién manda?